Tu presencia
Tu breve presencia, corvo y despiadado, sin redención posible, sin dolor audible. Tu cuerpo exhala en los tiempos muertos, ausente de vientos, para que todo se quede fuera de mí, amor perdido. En el tiempo pasado, nido crujiente y antiguo, añejo. Ya no somos nada, solo otro invierno más que intentaremos atravesar, para que puedan…
