Nubes cubren el cielo,
y tú caes, frágil cual pichón.
Como un ángel alado,
me flechas de amor, sin paz.
Yo me entrego a ti,
y el sol sale.
Todo es calor.
Y la lluvia se convierte en rocío,
y el cielo se despeja.
Tú conmigo, abrazados,
volamos y amamos
lo que somos.
Eso, que más.
Te repito, mi ángel:
te amo siempre.
