Poesía

XXVIII bis

El ocaso del recuerdo Tarde emocional sin sustento, como un día gris y lluvioso, hebra roída de lucidez, cual vela que se apaga, sin más. Suave crepúsculo de felicidad, como un arcoíris en el cielo, recuerdo fugaz de ti, cual flor en primavera, que se marchita. Un atardecer te fuiste, como un fantasma que se […]

Poesía

XXVIII

Duelo de los días Te fuiste, como un rayo de sol, sin dejar rastro de recuerdos, cual nube que se desvanece en el viento. Fue un momento cualquiera, un golpe inesperado que cambió todo lo que alguna vez fue adecuado. Como un sueño que se rompe en mil pedazos. Pasaste al anaranjado del horizonte, cual

Poesía

XXVII

Prefiero verte así, de lejos, disfrutar de tu vida, de tu maravilloso andar. Ya lo he aprendido, eres hermosa en eso, en lo que llamas libertad. Antes era verte morir en silencio, viviendo para otros, por otros. Trataré de volver… si logro saber quién soy y quién soy para ti.

Poesía

XXVI

Solo entre la bruma del crepúsculo, de un sol de óxido, busco tu contorno grácil, agudo, caído y mordido, no como un amoroso espectáculo, sino con el dolor de lo perdido. Cuántos mundos, amaneceres, atardeceres. Cuántos más… fino, sutil. Ser amable en todos los sentidos, caído como nacido, entre las piernas de una mujer.

Poesía

XXV

Las presencias experimentan y sufren las ausencias, como las semillas a los capullos. La naturaleza de la existencia debilita y entristece los lazos. ¿Quién nos dará la mano para sobrevivir la angustia de no existir?

Poesía

XXIV

Desde los solares de tu corazón, con tus pechos liberados de cadenas, una melancolía lúgubre, sin razón, un dolor agudo de tierras olvidadas, fértiles como la mansedumbre, encerradas en mi pecho cual tizón, hereje y fiel a tu amor despojado, creciendo en la soledad de tu ausencia.

Poesía

XXIII

La humanidad me recorre, y a veces, solo a veces, cuando pasa el amor cerca, le pido que me lleve un rato, para no olvidarme, pues él también es parte de esto, a lo que llamamos vida.

Poesía

XXII

Dulce picazón me da tu amor, lo dejo solo un rato, disfruto sentir su venir y cuando no puedo más, me rasco, abrazo los árboles, los arrullo, mi espalda la aprieto, en cada ángulo de pared. Lo zapateo como pisando hormigueros, disfruto tu amor simple y llano, la percepción de tu piel alta y baja,

Poesía

XXI

Como si fueras a cambiar tus rosales para que no te reconozca al pasar. No es la brisa de tierra, pastos o flores, son los perfumes etéreos, que no se pueden evitar, los que me guían a ti. Día hermoso para estar enamorado de un jardín tan bello como reverente. Tu piel es suave como

Poesía

XX

Impulso derruido antes de partir, desesperanza sin nacer, como un sueño que se desvanece en la distancia. El nonato servido, vete antes de sucumbir, niega sin saber, y entonces lo habrás vencido. Cuando dudes, no creas, todo será mentira. Si ves al tizón prendido, no pongas la mesa como si fuera tu idea. Corre lejos

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