Las presencias experimentan y sufren
las ausencias,
como las semillas a los capullos.
La naturaleza de la existencia
debilita y entristece los lazos.
¿Quién nos dará la mano para sobrevivir
la angustia de no existir?
Las presencias experimentan y sufren
las ausencias,
como las semillas a los capullos.
La naturaleza de la existencia
debilita y entristece los lazos.
¿Quién nos dará la mano para sobrevivir
la angustia de no existir?