Impulso derruido antes de partir,
desesperanza sin nacer,
como un sueño que se desvanece en la distancia.
El nonato servido,
vete antes de sucumbir,
niega sin saber,
y entonces lo habrás vencido.
Cuando dudes, no creas,
todo será mentira.
Si ves al tizón prendido,
no pongas la mesa como si fuera tu idea.
Corre lejos y suspira de alegría,
pues has salvado el día.
Los ángeles andan sueltos,
no los confundas.
Mantente calmo,
que mañana será otro tiempo,
otro momento.
