XXII

Dulce picazón me da tu amor,

lo dejo solo un rato,

disfruto sentir su venir

y cuando no puedo más,

me rasco,

abrazo los árboles,

los arrullo,

mi espalda la aprieto,

en cada ángulo de pared.

Lo zapateo como pisando

hormigueros,

disfruto tu amor simple

y llano,

la percepción de tu piel

alta y baja,

tu ondular perfume

que me invade

todo.

Tu silencio que abruma

y se desvanece con solo

un suspiro tuyo,

y si suave me dices te amo

muere en ti.

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