Bajo el manto del olvido
Patética virtud, la del corazón, que me trae latidos cada día. Impulsado por el amor que me das, caigo rendido ante ti, ciego, beso el aire. Y las nubes lloran sobre nosotros, como los amaneceres que no vendrán. Que vimos morir en la colina, envueltos por el cálido abrigo de los primeros rayos del sol.…
