Confesión bajo la luna
Divulgo mis pecados al aire. Algunos caen en balde, sobre la nada; otros, solo las nubes los escuchan. La lluvia y los truenos se enfurecen por el ruido, y yo, empecinado, continúo nombrándolos. Grito. Todos ríen. Nadie es inocente. Los míos repican en los demás como si fueran propios. Los silencios no son más que…
