Poesía

Lo no escrito

Mujer: Cuando te veo solo siento esfumarme, disolverme entre nubes donde mis pies aprenden a volar. Lo demás, ya tú sabes. Mujer: A veces — pero solo a veces— cuando te veo, te deseo. No siempre, solo cuando el instante se inclina hacia tu nombre. Mujer: Y en lo no escrito, mi vida se llena […]

Poesía

La reina de las aguas

I Aguas sumergidas bajo las nubes del cielo. Una cubeta las reúne en su hondura de arena, entre picos verdes y pardos que llaman lagos. II La brisa suave roba a las olas sus chispas: pequeñas gotas que vuelan más allá de los cuentos y cantos que evocan a su dueña, la reina de esas

Poesía

Lucero de la soledad

I Como reflejos, los amaneceres calmaban los susurros de la noche. El canto del zorzal y el de las calandrias anunciaban que saldría el sol, que el día comenzaría. II Las sombras se retiraban en silencio. Solo una luz quedaba en el cielo nocturno. Le dicen lucero del alba, pero yo sé que se llama

Poesía

Te nombro desde la ausencia

Volverán los colores de la vida, como regresan las estaciones a la sangre, con los perfumes antiguos del tiempo despertando la ceniza de los días. El agua llamará con su tintineo secreto y todo regresará en susurros del viento, si te atreves. Regresa, amor, sueña otra vez conmigo. Deja en paz a la noche. Que

Poesía

Antes del viento

Debemos encontrar, en nuestros días, lo que fuimos antes de ayer. En Las Brisas, eso: el aire aprendiendo tu nombre, las brisas adornadas de ti y de mí. Extraño tu tierra. No el lugar: el temblor. Sus paisajes llenos de miradas ajenas, y yo sin la mía, buscándola en ti, dejándola caer —agotada— en tus

Poesía

Enredado en tu materia

Enredado en la madeja de tus sueños, perdido en el laberinto de tu pensamiento, atrapado en la tibia red de tu piel, enamorado del aroma secreto de tu ser. Enredado en ti, soy completo; perdido en ti, me descubro; atrapado en ti, soy libre; enamorado de ti, soy felicidad.

Poesía

Lago nocturno

Como un manto oscuro que lo cubre todo, duendes brillantes lo acompañan. La luz de plata asoma en el horizonte y los ruidos del silencio ocupan el aire. El fuego envía mensajes al cielo en forma de chispas errantes, mientras todos comienzan a cerrar los ojos, fingiendo dormir, para quedar aletargados en sueños mágicos. Tranquila

Poesía

Entre el sueño y la luz

Brillos salpican la penumbra. Ramas agazapadas miran; el agua y la tierra, inmóviles, observan. Pequeños crujidos quiebran el silencio de las chispas. Y tú, dentro del sueño, usas tu sombra, caminas lento, suave. Las hojas sienten el roce de tu piel. Te veo, vienes, pero sé que no. Eres bella, amable, sutil, querible. Te dejo

Poesía

El arroyo

El arroyo, su agua es quien se mueve, rodea y acaricia las rocas con pequeños perfumes que roba de las riberas: mentas, hierbas, tréboles. En los atardeceres, solo el silencio mudo del mundo opaca las caídas y los goteos. Crecen los grillos y chicharras, las lluvias del rocío frío caen y mojan los pastizales. Y

Poesía

El vuelo amargo

Como vienes tan libre, me dejo llevar. Como llegas tan claro, me envuelves sin más, lejos de todo, incluso de la nada. Me subes a la cima del cielo, allí donde el aire huele a hierro, al último pico del mundo, donde el sol pesa sobre los hombros, cerca del fuego que amas. Si yo

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