Antes del viento

Debemos encontrar,

en nuestros días,

lo que fuimos

antes de ayer.

En Las Brisas,

eso:

el aire aprendiendo tu nombre,

las brisas

adornadas

de ti

y de mí.

Extraño tu tierra.

No el lugar:

el temblor.

Sus paisajes

llenos de miradas ajenas,

y yo sin la mía,

buscándola en ti,

dejándola caer

—agotada—

en tus ojos.

Con sed.

Eres tú el agua.

Tu vida, la mía;

la mía, la tuya.

Solo son los días.

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