A quienes me han abrazado
Al mar, que me abraza cuando no estoy.
Al viento, que sopla y cura mis heridas.
Al sol, que me saluda cada mañana.
A la luna, que me besa antes del descanso.
Y a toda la gente querida que me ha ayudado
y que aún me ayuda en esta empresa tan difícil para mí,
mientras ando a tientas entre las palabras y me trabo.
Gracias,
de todo corazón.
