En la bruma de los sueños
Dueño de sueños, o de grandes soledades, se nutren los vientres del cielo como cápsulas que caen en remolinos ardientes de amor. Esos sueños son tuyos, o son los que tengo contigo. Los días lloran tu ausencia. Dijiste que llegarías un día. Un día llegó —pero sin ti—; solo llegaron vientos mensajeros, cargados de dudas […]
