Poesía

Caricia en la ausencia

I Dulce clamor en la hondura de tu ausencia. Suena tu nombre como un eco detenido en mis manos vacías. II Dolor presente, firme, inevitable, cuando tu sombra pasa sin tocarme. III Solo una caricia de ti. Nada más pido: ese instante leve, ese roce que enciende la noche que me habita.

Poesía

Gigantes que despiertan

A lo lejos, en el aire, suenan ruidos —extraños—; parecen ronquidos: serruchos voraces que devoran el silencio y se llevan el futuro. Devastados quedan los caminos; el polvo cubre los rostros con aire de ahogo, como corazones, como ausencias que vendrán. La eternidad, así, pierde credibilidad; todo se vuelve finito. El horizonte llora ausencias; lágrimas

Poesía

Primavera que se moja

I Pidió disculpas. Acababa de mojarla, repitió suavemente. Un gesto extraño, fuera de lo común. II La nube se deshacía en giros y caídas, como en una reverencia. Rayos cruzaban la cúpula del cielo. III Ella seguía peleando, pero sabía que, en su llanto, en ese rocío, había mojado a otra, la hermosa caminante que

Poesía

Custodios del bosque

Campanas golpean, como sonajeros, en el aire con el viento. Las gotas repican y los metales son hojas de árboles antiguos, custodios del bosque. Ante el sonido de las lluvias abren sus puertas. Figuras extrañas aparecen, pero aún más, por los amores, los ves correr a todos, grandes y pequeños. Luces inquietas se mueven, corren

Poesía

Gotas que regreso al cielo

I Tiro gotas al cielo, de lluvias caídas hace tiempo. Otras son lágrimas que devuelvo; ya no las quiero. II Las guardé por años, de otros tiempos, de dolores y soledades. Hoy solo las devuelvo: las agradezco, pero ya no me pertenecen. III Me ayudaron a entender que seguía vivo. Hoy las miro irse y

Poesía

Amalgama de ternuras

Tiernos brotes suaves, caricias que despiertan la piel, rastra en tierra fértil que abre senderos en mi corazón. Aguas que bajan, arremolinadas como tus abrazos queridos, que envuelven y renuevan; canto de calandria en la madrugada, dulzura que dejan tus palabras. Cascadas de ternura brotan, como semillas jóvenes que germinan lentamente en el jardín de

Poesía

Fuego en la noche que canta

I El fuego crispa la noche cerrada: respira. Los centinelas vuelan hacia la oscuridad, hacia su eternidad — un círculo que se abre y se disuelve. II Las fugas avanzan, ondas que se persiguen en un espejo de aire. Respondes con quintas y cuartas, acordes que parten la sombra como quien busca la forma del

Poesía

La marca en la pared

Mi pared te extraña, ajada y silenciosa, con un pequeño hueco y un clavo viejo, torcido y herrumbrado. Allí quedaron las marcas, perfectas, de tu silueta, del marco antiguo que sostenía tu foto, esa de aquella noche bella en la que solo dije: te amo. Hoy solo queda la marca en la pared, como en

Poesía

Bajo el techo de lo eterno

Bajo el techo inmóvil del mundo, como un cielo que no acaba, cuelgan, silenciosos, los libros que custodia la humanidad. Cuando el tiempo los estremece, ya sea brisa o tormenta, sus letras caen dispersas como lluvias lentas y sabias. Y las mentes que velan despiertas las recogen —suaves— para inventar palabras, cantos o sueños. Así

Poesía

Primavera de regreso

I Ríos corren al pie. Mariposas multicolores vuelan en tu búsqueda. A veces no te encuentran y regresan a mí convertidas en flor posándose en mi pecho vacío de ti. II Signos mudos gritan mi amor por ti. III El tiempo vendrá, y con él, la primavera a tu nombre.

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