Tiernos brotes suaves,
caricias que despiertan la piel,
rastra en tierra fértil
que abre senderos en mi corazón.
Aguas que bajan, arremolinadas
como tus abrazos queridos,
que envuelven y renuevan;
canto de calandria en la madrugada,
dulzura que dejan tus palabras.
Cascadas de ternura brotan,
como semillas jóvenes
que germinan lentamente
en el jardín de nuestro amor.
Amalgama del día y de la noche,
cuando tus abrazos cálidos
se vuelven refugio;
pequeños soplos de llanura,
besos tempranos de mañana.
Cómo explicar lo que te amo.
Solo lo intento, porque las palabras
no bastan, no abarcan
todo esto que por ti siento.
