La flor del este
Sola, erguida en la cornisa, como quien fue olvidada. No sé si en tu propia soledad o simplemente abandonada a la intemperie: lluvias, vientos y soles. Y allí permaneces, heredera de tu raza, firme en tu amor propio eterno, esbelta, toda verde y hermosa. Tus hojas, como pequeñas manos abiertas, parecen abrazar el aire; y […]
