Pulsos del Universo
Pulso, como tambores del infinito, llegan redobles que hieren el aire, transmitiendo tanto fervores como llagas del universo que avisan, vislumbran que estás llegando a mí.
Pulso, como tambores del infinito, llegan redobles que hieren el aire, transmitiendo tanto fervores como llagas del universo que avisan, vislumbran que estás llegando a mí.
La luz curva, siempre llena de esperanzas, se compone de colores fríos y cálidos. Es un espectro visible de luz, pero inalcanzable. Tintes con significados, siete por las dudas, son como transparencias del sol que rebotan en prismas de agua. Todo este espectáculo lumínico me lleva a ti, símbolo de libertad y anhelos de ser
Con la luna saliendo, veo tu silueta yéndose. Tu cuerpo, tu sombra, va alejándose y acercándose a mí. Tus pisadas delatan tu andar. Huellas partidas por el ondular oscilante de las olas. Tengo vidrios que me permiten demorar tu ida, tu partida. Solo con el silencio comparto este horizonte de oriente, pleno de rojos, amarillos,
Sólo volvería por ti, surcando la tierra con mi rastra, siempre, como el amanecer cálido, como el anochecer sereno, siempre renaceré contigo. No te dejaría en el camino, o en la soledad, abandonada sería como perderme a mí mismo, Tierra amada, como siento tus días de ausencia, o los otros, donde nos separaron, pero no
Cuando la poesía no te enamora, es como una flor marchita que pierde su belleza y su encanto. Puro rigor el del amor, que se torna frío y distante cuando se pierde la confianza y el respeto. Piedra en mente, corazón de madera, sangre con agua. Lleva tu rutina, a que mi amor se muera.
Dueña de mi corazón, me arrobas a ti. Quedo en soledad, grácil como pétalo. Nada importa ya, farfullo adioses. Te ufanas del atardecer, me rescatas del último umbral. Me acicalas, pronuncia cosas inteligibles a mí. Amor asceta, matas mi humanidad. No había soledad, eras tú la ausencia.
Y volvemos a otros sitios oscuros. Llevándonos de herencia El don de la palabra, que nos da la memoria de nuestra existencia. El valor de nuestros vínculos, de nuestras historias. Hicimos el recorrido sobre esa línea imaginaria de luz, línea indefinida, abstracta de tiempo, de un punto al otro. Que a veces, no todos, regresamos
De los lugares más oscuros venimos, y volvemos a esos lugares más oscuros. Nos llevamos de herencia el don de la palabra, que nos dio la memoria de nuestra existencia. Y el valor de nuestros vínculos, de nuestras historias. Hicimos el recorrido sobre esa línea imaginaria de luz, línea indefinida, abstracta de tiempo, de un
Al olvido Ya no lo recuerdo. Sus manos, no, sus besos, no, sus cuidados, no. Eras tú quien venía por las noches, la pequeña luz eras tú, aquella que segaba mis miedos, el ronroneo que golpeaba las paredes, como eco perdido de tus palabras, para que te siguiera. Eras tú que llegabas como las primeras
En los días fríos y largos del invierno, días como hoy, largos, fríos, tardes de invierno como esta. Pienso sin pensar, reacciono porque te extraño. En llamarte para ir a verte (¿de visita?) y no llamo. ¿Quién contestaría? Nadie, solo la ausencia. Me embarga una tristeza, profunda, que cautiva mi pecho, mi corazón y mi