El olvido que no cura

En los días fríos y largos del invierno,

días como hoy,

largos,

fríos,

tardes de invierno como esta.

Pienso sin pensar,

reacciono porque te extraño.

En llamarte para ir a verte (¿de visita?)

y no llamo.

¿Quién contestaría?

Nadie,

solo la ausencia.

Me embarga una tristeza,

profunda,

que cautiva mi pecho,

mi corazón y mi alma.

Quería que lo supieras,

que a veces, solo a veces,

me olvido que no estás.

Pero la realidad me regresa

a la soledad.

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