Poesía

Si la vida volviera

Si volviera a nacer, quisiera ser una roca: ancha y lisa, para que, al verme, quisieras dormir sobre mí y simplemente descansar. Si volviera a nacer, quisiera ser el césped: fuerte y suave, para velar tus sueños en las tardes en que miras el cielo y así poder abrazarte. Si volviera a nacer, quisiera ser […]

Poesía

Los puertos del sueño

Soñar cuando duermo… perdido. Sueño que despierto… veo el día. La vida es navegar en ese sueño. ¿Sueño luces con manchas? Todas hablan de ti. Creo que estoy vivo y, entre risas, bailo; o vivo en un sueño y paso entre los tiempos, a escondidas. Puede que muera a cada instante y vuelva a nacer.

Poesía

Mi más bonita casualidad

Soy la memoria que regresa por el canto, orilla de los caminos, de esos de donde vengo y regreso. Nunca sé hacia dónde me lleva y yo no le pregunto, porque, si le preguntara, me diría: —Amigo de mi alma, muchas vidas hemos vivido y no se pueden relatar. A veces me habla de amigos;

Poesía

La memoria de la semilla

I Como la tierna semilla, quedó esparcido en la tierra aquel beso de amor. II Lloverá sobre las piedras, y la memoria del agua abrirá una flor.

Poesía

El camino de la tarde

Te veo, a lo lejos, en el camino que se entreteje entre las sierras. Eres un punto en la lejanía, parte de la senda que se mueve cual espejismo. El calor desdibuja tu figura; pareces un bote borneando sobre el camino, en medio de la nada apacible. Rodeado de mis latidos, los escucho. Basta verte

Poesía

Las voces de la roca

En caída libre, como desmayada, la roca robusta rebota sin descanso por las laderas de la vida. Con cada golpe corro hacia mi adentro, hacia el lugar más expuesto de mi alma, donde tu nombre se repite incesante como un eco que no encuentra su final. Regresan voces de otros años y golpean las laderas

Poesía

El bucle del invierno

Acorralado en los confines del tiempo, donde las brisas pierden su camino y en la tierra húmeda yace la esperanza, marchita por los amores que partieron. Estoy acorralado. En el extremo de los vértices, donde los soplos creen que saben y caminas sobre un hielo fino, florece la desesperanza de los afectos perdidos. Estoy acorralado.

Poesía

La espera del cuerpo

Grita mi corazón. Exuda el ritmo de antiguos tambores. Llegan aires nuevos; los viejos se retiran. Nada es provisorio. Todo permanece. Hasta el silencio. Los vientos soplan desde el amanecer. Terrones cubren el cuerpo tendido. La tierra lo recibe. No lo entierra. Lo siembra. De él crecerán los frutos. Quizás alguna tormenta golpee los sembrados.

Poesía

Cántaros de la memoria

Las lágrimas del mundo, juntas, son como ciclones; tempestades desnudas, colmadas de aguas de dolor. Otras, de risa, las acompañan; aguas hermanas que desembocan en un mismo mar. Gritos. Llantos del silencio. Ecos obstinados que golpean los muros, buscando una grieta para escapar. Todo acaba siendo secreto: nada se dice, todo se oculta de los

Poesía

El mundo que muere

Mentes inundadas por lenguas escarmentadas. Fuegos invisibles abrazan al mundo en caídas globales, con ausencia de frío. Palos borrachos, palos sobrios, mentes doloridas. Palabras con aguijones, llenas de corazones estrechos; niños vulnerables, doncellas escondidas. Jardines de niñas, con pétalos en flor. Un candado permanece preso de la vida. El mundo gira al revés. Siguen los

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