Poesía

El paraguas bajo la cúpula del cielo

El paraguas bajo la cúpula del cielo llena de sombras la tarde. Gotas caen como lágrimas: recuerdos de dudas pasadas. El mar refleja la austeridad, caídas de soles cansados de años, de venir sin poder verte, ni hablar de ti, ni de él. Callada vas, rendida en temores; sola estás, arrodillada en la ladera. Pequeñas […]

Poesía

Mil años para hallarte

Con un pájaro en la mano, como la vida suspendida en el aire, te buscaré entre los mundos, más allá del polvo y del silencio. Te esperaré donde termina la lluvia, en la esquina de cada arco iris, donde el bosque abre su pecho verde y respira la memoria de la tierra. Tendré tiempo de

Poesía

El círculo de la espera

En el círculo de la espera quiebra su filo el dolor. El aire se aligera, suda la piel del tiempo. Las paredes ardientes se abren, cae el cielo, se enfría la razón. Corre el velo, y el día parece normal. Verdes y blancos se mezclan; tú, en silencio, observas. Ya no hablas. El día se

Poesía

Latidos del tiempo

Si el tiempo se midiera en latidos, serías inmortal. Tú los duplicas; mi sangre se agita, océanos que se enredan en tu cuerpo. Solo la luz de la luna tiembla ante tu sol. Hay amaneceres en que te busco y no te encuentro; recuerdo entonces tus manos caminando sobre mi piel, y aún te espero.

Poesía

Rumores en la madrugada

Las paredes murmuran, su aliento cubre mi corazón. Su eco me aquieta, me arropa en la soledad. Hablan, dicen que no estás, que partiste con la bruma. Miro: se mueven las sombras, respiran los rincones. Todo pesa, nada se abre. Las luces, inmóviles, disparan su frío. El aire cae como un telón cansado. Despiertan mis

Poesía

Donde quiera que huyas

Donde quiera que huyas, ahí estaré parado, escondido, esperándote, sombra mía. Sé que le temes a la luz, a los relámpagos que caen como látigos fugaces, al amor que te ilumina. Corre, que nada te alcance, que nada te atrape ni te reclame su sombra. Huye con otro, deja que el tiempo te borre, que

Poesía

Ecos de la pérdida

Entre todas las pérdidas que mi humanidad me concede, el universo, celoso, me arrebata su reflejo. Me quita las estrellas como se deshoja la piel, y mi cuerpo, herido de universo, vibra en ondas antiguas, en círculos de tiempo que no cesan. El dolor, flor de sombra, me ciega los días, me desviste las noches,

Poesía

Luz del naranjo

En este horizonte lento, donde los días se doblan sobre el aire, flota tu perfume — una sombra de sol en mi pecho. Los vientos, dóciles, se enredan en tu cuello como pañuelos tibios, y mis hombros los guardan cuando el abrazo cae. La luz del naranjo desciende, encendida de azahar y memoria, su oro

Poesía

Desde la base

Desde la base nace el muro. Y sobre él, ella, la enamorada de ti, del muro, la que se aferra con dedos verdes a la piel del cemento, la que busca tu calor en la sombra húmeda del día. Apretada como tus dedos a los míos, en silencio, ella se alza, respira, muerde la piedra

Poesía

Cuando vuelva ella

Cuando vuelva ella, el aire olerá a aurora, y el día, desde su lecho de niebla, alzará la frente clara. La brisa, joven y desnuda, andará besando las hojas, y en tu rostro, hambriento de horizonte, arderá la pregunta de si aún te espero.

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