La última luz de tu voz
Mi niña bonita, caída del trueno, saltó hacia el amor, dulce como el rocío, como el viento erguido de la colina, como el árbol que crece en la montaña. En la sombra que proyecta el horizonte, descansan los caídos de otro tiempo. Cuando se ama sin tiempo, entre el mar y el sol, abrazados desde […]
