No pienses más en mí,
no olvides, pero no vivas de eso.
Como el desierto no recuerda la lluvia,
el sol se ha olvidado de la luna,
o el día de la noche.
No pienses.
Salí esa noche y no hay tiempos.
La rosa da su flor y su perfume
no es eterna, nada lo es.
Si cumplo con el destino,
me sentirás con el rocío
del amanecer.
Antes, mucho antes,
como las golondrinas de la primavera,
o las hojas revoloteando en las brisas,
sabrás que regreso a ti, triunfante.
Prende las luces, no te olvides.
