Desarticular la junta de aromas
que solo me recuerdan a ti;
borrar las paredes escritas con nuestro amor;
desvanecer los espejos empañados de sutilezas.
En los pisos, huellas nuestras que van y vienen.
Mesas, sillas, clavos, cabellos, hilos, tiras.
Rayuelas por todas partes; los cielos se invaden.
Partes borrosas, pisadas… ahora ausentes de ti.
Solo la luz del amanecer ve irse tu sombra.
Mañana volverás a las calles,
a caminarlas, a trabajar.
