Así se hace la luz

Como tierras arrasadas queda el crepúsculo.

Entre llamas y humos de grises distintos,

el sol naciente y su línea oblicua se opacan.

Todo pierde perspectiva sin tu amor.

Es como correr sin destino ni brújula.

Las pocas aguas que bebo quedan mudas

en esos silencios que gritan dolor.

No encuentro el destino de ti, busco rumbos.

La osadía del día me da la luz de búsqueda.

Algunas sombras dejan entrever dónde estás.

Estiro la mano para tomar la tuya y despiertas.

Me abrazas y todo desaparece, se esfuma.

Respiro tu perfume y quedo allí,

atascado en esa cascada de telas y plumas,

como gusano de seda que teje amor.

Así se hace la luz,

el sol y el día.

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