Bosque desnudo

El bosque desnudo,

roto, sucio y cansado,

con la vida agotada,

sigo buscándote.

Guárdame el lugar,

ya llegaré.

Ojos indulgentes

me perdonan,

y los brazos justos me cuidan.

El bote con sus remos,

aislado en tierras promisorias.

La luz opaca los colores,

llega la noche oscura.

Bailan al tintineo de los faroles.

Ocultos en los sofás,

sin respirar y ojos cerrados,

nadie vence su propia historia.

¿Cuántas veces uno puede romperse?

Allí te veo y recuerdo,

nada quema más que tu pasión.

Escapamos y corremos como bestias,

casi audaces, casi animales.

Solo…

Dime por qué nos vamos,

si somos el bosque desnudo.

Somos nosotros mismos.

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