Haiku 38
Rojos y ocres, invierno parte el campo. El cielo, hielo.
Pétalos van como ojos del cielo tu dulce mirar me regala su amor brilla el horizonte
Madera, hielo hermanadas por el tiempo como un suspiro. En la corteza aguarda la forma del silencio.
Sales sin velos, con pena te ocultas. Mas aún das tu brillo. Palmeras te resguardan; luces linda en el agua.
Vientos del sur. Cae cobre sobre el verde. Marrón y azul dibujan en la tierra paisajes que nadie habita.