XIII

En un mundo vacío y sin esperanza,

hay una batalla interminable.

Las piedras son de todos los colores,

y los fuegos son destructivos.

Tornados arrasan el mundo,

y las heridas queman.

El dolor por las pérdidas es insoportable.

Las sombras se hacen visibles,

y las luces, los brillos, los gritos y los llantos

son un aullido de desesperación.

Las tierras firmes son como heridas que sangran,

y las emociones son como ríos secos.

Las aguas son turbias y desoladas,

y la sangre es insustancial.

El aire es un veneno mortal,

que corrompe las almas justas.

La muerte es el único destino,

y los dioses son solo creencias.

Los soles, las lunas y las estrellas

están solos en la eternidad.

Este contenido es solo para leer
Copiado
Scroll al inicio