En un mundo vacío y sin esperanza,
hay una batalla interminable.
Las piedras son de todos los colores,
y los fuegos son destructivos.
Tornados arrasan el mundo,
y las heridas queman.
El dolor por las pérdidas es insoportable.
Las sombras se hacen visibles,
y las luces, los brillos, los gritos y los llantos
son un aullido de desesperación.
Las tierras firmes son como heridas que sangran,
y las emociones son como ríos secos.
Las aguas son turbias y desoladas,
y la sangre es insustancial.
El aire es un veneno mortal,
que corrompe las almas justas.
La muerte es el único destino,
y los dioses son solo creencias.
Los soles, las lunas y las estrellas
están solos en la eternidad.
