Poetas ciegos,
creadores de cantos silenciosos,
cantares de los dioses que resuenan en el silencio,
como los aullidos de los lobos en la noche.
Cuando llegues
cansado de los mundos,
siéntate, descansa y recupérate
para escuchar los primeros ruidos de la mañana.
Porque en el silencio,
los cánticos de los poetas ciegos
son como un viento suave que acaricia tu alma,
son como una luz que ilumina tu corazón.
