Tanto en el crepúsculo,
como en el amanecer,
cuando no existe
ni el día ni la noche,
puedo ver el perfil de tu luz,
acercándose a mí.
Ese aura turquesa que me envuelve,
Tan sólo por un instante,
y me es suficiente,
sólo suficiente,
nada más.
Tanto en el crepúsculo,
como en el amanecer,
cuando no existe
ni el día ni la noche,
puedo ver el perfil de tu luz,
acercándose a mí.
Ese aura turquesa que me envuelve,
Tan sólo por un instante,
y me es suficiente,
sólo suficiente,
nada más.