Un instante. Un amor

Una multitud de personas iban y venían por la misma vereda, parecía una procesión. Me topé con ella de frente, sentí su perfume, nuestras manos se encontraron.

La besé apasionadamente. Nuestros cuerpos se trenzaron hasta asfixiarnos, el desenfreno de nuestra pasión era infinito.

Ya no sabía cómo besarla, el amor era tanto que me dolía en el alma.

—¡Perdón!

Quise esquivarla, ella también. Nos movíamos al unísono. Me quedé quieto, la dejé pasar.

No me di vuelta para mirarla… para no despedirme de ella. Necesitaba, deseaba, quedarme con su perfume, con sus ojos en los míos, con sus manos en mis manos, con su cuerpo frente al mío.

Con la foto de su amor.

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