El amor es una rémora.
Acompaña al corazón,
lo limpia, lo oxigena,
come de él, se protege.
Lo excita.
Pero si encuentra uno,
mejor,
cambia y se va.
Dejándolo morir
por su propia imprevisibilidad.
El amor es una rémora.
Acompaña al corazón,
lo limpia, lo oxigena,
come de él, se protege.
Lo excita.
Pero si encuentra uno,
mejor,
cambia y se va.
Dejándolo morir
por su propia imprevisibilidad.