Te espío en tu soledad
Como granito expuesto al tiempo,
rodando, caído, expulsado por el frío y el calor.
Que arrullas mi ausencia infinita
Con cantos de caracolas (de mares expiados)
de tiempos oscuros. A la espera.
Lágrimas de lava, hacen
surcos profundos en mi corazón
por ti. Deja verte.
Hazte ver infinita melancolía.
Nostalgias y tristezas solamente me das.
Vuelo por sobre las nubes
para ver, ¿Qué?
Lejos tu intensa luz.
Y sólo eso me permites.
Y ese hilo de oro
que dibuja tu silueta.
Bella, esplendida
Tan recostada y delineada en el horizonte
(tan bella) suspiros me das.
Sólo eso, porque te pierdes
si me acerco.
Añoro tu presencia.
Me duelen tus ausencias
Como así también tus silencios.
Te extraño…
Todos los días, todos los tiempos.
