En un mundo que se transforma,
donde todo cambia,
donde nada es igual,
nada se detiene.
Hojas oscuras caen,
como muestra
de un fin
y de un comienzo.
En un pozo sin fondo,
de luces olvidadas,
en una nueva eternidad,
todo emerge.
Las marcas en las paredes,
escritas como historias nuevas,
mujeres y hombres unidos,
liban flores desconocidas,
danzan en mutación.
Nada permanece igual.
Y el viento sopla,
llevando consigo el pasado,
para dar paso
a un futuro naciente.
Lluvias lejanas
anuncian un destino,
un futuro aún desconocido.
