Turbas de amor
regresan de madrugada,
confusas, desorientadas,
llenas de frustraciones
por pecados no realizados.
Bajo la sombra nocturna,
los pensamientos se liberan,
creando historias efímeras
que serán recordadas.
Egos y vanidades
desbordan en amores.
El gallo les recuerda
el tiempo vencido.
Vuelven al frío,
a la soledad,
las multitudes del amor
regresan de madrugada.
Y así, las turbas nocturnas
retoman sus vidas.
