La pérdida

Soy dueño

del dolor,

de los hijos que no tendré,

de los llantos que no calmaré,

de las sonrisas que me privaré,

del orgullo de verlos crecer,

de las lágrimas que no tiraré,

de conocerlos,

de nunca saber sus nombres,

sabiendo que…

Solo la muerte callará sus ausencias.

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