Inerte cae el hielo,
se pliega en el suelo de fuego.
¿Quién eres?, ¿cuál soy yo?
Me transformo mientras me acerco a ti,
en gotas cubro tu superficie y tu espacio.
Quedamos fundidos en esa nada,
instantes de comunión eterna.
En ese momento, el todo se detiene,
sólo estamos nosotros, amor.
Ese vacío solo es nuestro,
y sin límites, solo eso, la nada,
para nosotros dos.
