Huellas de amores perdidos

Ecos rebotan de amores,

de corazones sueltos.

Donde antes había selvas y montañas,

hoy quedan páramos vacíos,

donde solo se escuchan silencios abandonados,

por tristezas no dichas en siglos ya muertos.

Las almas vagan en la nostalgia,

buscando en vano lo que ya no existe:

un susurro en el viento,

una sombra en la desolación,

un recuerdo que se desvanece en la bruma de la indiferencia.

Son memorias omitidas, perdidas.

En este vasto yermo, los corazones anhelan compañías ausentes,

cualquier compañía, buscan afanosamente en esa nada.

Pero las palabras se pierden en el silencio compartido,

y los ecos continúan rebotando en el abismo del olvido.

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