Espejo del abismo

Imagino el infierno escondido,

indagando en el misterio de la oscuridad,

como si fuera posible alisar el océano

hasta volverlo tu espejo contrario.

Como quien busca historias tatuadas sin fin

en el territorio de tus pasiones desbocadas,

ojos perdidos que, al amanecer, entonan cantos gregorianos

desde textos bíblicos y una melodía simple, casi desnuda.

Las selvas se llenan de vísceras,

como árboles enraizados en el dolor.

Entre ellas corren vidas invisibles

apenas cae la llovizna, mojando la maleza,

y en ese espejo del alma enfrentada

se reflejan las nubes impuras.

Mis pasos solitarios resuenan

sobre baldosas flojas, risueñas.

Intento lo imposible

por un atisbo de lo posible.

Y en el borde del abismo, ya oscuro,

a la orilla de la nube,

donde la muerte es benigna

y Dios parece ciego,

morir: uno de mis temas preferidos, lleno de fantasías…

de paciencia y de vida.

Este contenido es solo para leer
Copiado
Scroll al inicio