Recién llegué
con la lluvia.
Creí escapar de mí,
pero…
en realidad
escapaba de ti.
Caminabas tras de mí.
Sentía tus pasos,
tu bullicio,
tu agitación.
Corazón estallado en mi pecho.
Pobre de él,
sufrido de amor,
exhausto de respirar.
Tú me mojas los talones.
Me salpicas como llanto furioso,
anidado en la soledad,
como campo llano, de silencios ausentes.
Sola estás.
Quiero que escampes.
No creo soportar este dolor,
de tanto amor.
Morir dos veces no podría,
solamente si me lo pidieras.
Hoy,
salgo con tu luz,
a mi camino
lleno de oscuridades
e ignorancias.
Es mi primer viaje.
