Rutina del cielo,
del tiempo:
¿qué buscan las nubes
en su danza por el mundo?
¿Y el viento,
que sale a pasear
sin saber cuándo regresa?
Las olas del mar,
en su eterno movimiento,
devoran las piedras
y devuelven arena.
Tierra de mil campos:
fértiles, áridos, secos.
Siembras y cosechas,
siembras y pierdes,
años sobre siglos.
Y yo, aquí, te espero, amor,
en esta esquina,
nuestra esquina.
