¿Por qué tanto perdón
por no entender el sufrimiento del alma,
el peso del cuerpo,
el tiempo y su interminable duración?
¿Cuántas palabras omitidas,
cuántos silencios gritados
para no comprender
que éramos dos?
No hubo entendimiento,
ni comprensión.
Quizás abulia,
desinterés,
omisión del otro,
desatención o distracción.
No hay perdón donde no hubo error,
solo dolor de ausencia,
de olvido.
Deberás perdonarte, o no.
Tú vivirás con mi perdón,
yo viviré con tu ausencia.
Estamos a mano.
