El árbol cansado,
resquebrajado,
adolorido de estar parado.
Duele como si respirar fuera un martirio,
siempre.
Austero el clima,
no lo deja en paz.
Golondrinas revolotean
ramas donde posarse.
Las espanta,
necesita ir al río,
y quizás las acepte
para las primaveras.
Y así, el árbol cansado encontrará descanso.
