Cuando te vas, duele,
cuando te fuiste, te extraño.
Con las luces y el ruido del día,
el fin del silencio nocturno.
Extraño tus silencios, tu ausencia,
las ventanas cerradas,
las ropas colgadas, sin uso,
el polvo sobre los zapatos.
Solo el día nublado opaca mi ser,
las lágrimas corren con la lluvia.
Solamente te vislumbro en los destellos,
como un espasmo en el tiempo,
que todo se detiene, y apareces.
Generosa, entre los árboles y las sombras.
Sólo eso tengo de ti.
