Recorren mis días
como pentagramas,
sujetos a la nada,
sin claves ni negras ni fusas.
Solo tintinean
aquí y allá.
Nos perdemos en las nubes,
caemos al vacío,
esperamos el golpe,
el choque.
Solo pasa…
Así es andar contigo.
Colgado de la cola de algún cometa,
vértigo, desierto de todo.
Chispas y cascabeles,
hormigas recorren el mundo,
flores cosquillean el aire,
mariposas revolotean dentro de nosotros.
Sentados en la banqueta de un parque,
tomados de las manos,
respiramos profundo,
y salimos nuevamente
a recorrer las fantasías.
Cascabeles en los pies
hacen música al universo.
Nosotros danzamos.
