Bello lunes de un otoño nublado,
el que trae los primeros vientos
con papalotes decolorados
que parecen mariposas entre las nubes.
Llaves trinan en sus colas,
guías de trapos antiguos,
ropas que corrieron y sudaron
días antes —o tal vez hace mucho—,
hechas tiras de volar:
barriletes de amores y saludos.
Sé que estás en la ventana,
siento tu presencia.
La cometa colea en el viento
y te saluda, entre caídas y subidas.
Elegí para ti un color tierno,
papel ajado de ternuras y engrudo.
Deja que viaje hacia ti:
en cada giro, en cada cabeceo,
son besos que te doy.
Pronto volverá la primavera,
y te veré.
