La lluvia cae,
moja tu rostro de tristeza.
Se confunde con tu llanto,
rueda por tus mejillas.
Solo mis besos distinguen
tu dolor expuesto en sal.
Tu cuerpo, como el mío,
suda agua del cielo.
Nada nos cobija,
solo tu abrazo
cubre lo austero del paisaje.
Nubes negras giran,
luces multicolores sirven de telón.
Truenos alborotadores
intimidan los cuerpos desnudos.
La luna parece eclipsada,
todo pasa, todo clama,
amaina.
Surgen los primeros gritos de la noche,
los susurros silenciosos.
Despiertas,
nada queda del día.
Solo caminos de agua
que salpicas al recorrerlos.
Pequeñas luces te hacen guiños,
salen animales del encierro,
y tú lloras,
y yo, quieto, frío.
Tú a mi lado.
