Dolor ausente,
escapa del cuerpo,
hoy presente,
pensamiento desolado,
girando en la pérgola del amor,
con desatinos mañaneros.
Río audaz,
fluye audazmente libre,
carneros solares son arrojados al mar,
titiriteros manipulan
marionetas en la luna.
Albores con ladridos lejanos
de perros extraviados,
hacen coros
tenues en amarillo,
celeste, rosa.
El fin de la oscuridad
está marcado,
es tiempo de regresar,
cuerpo indolente, perezoso,
llega la luz.
