Si la verdad es sincera,
yo, que he sido uno de los que han crecido a tu lado,
te he visto caminar sin ternura,
con una fuerza indomable,
con enseñanzas mal aprendidas.
Y ahora vuelves a ser niña,
engañando a la memoria,
como si el tiempo pudiera regresar
sin que nos diéramos cuenta
de que has envejecido.
Y nosotros, que crecimos a tu lado,
quizás nunca supimos ver
tus tristezas.
