Tú eres eso
que todos anhelamos,
aunque no sepamos.
Háblame o grita fuerte,
así no te pierdo más,
porque eres recuerdo,
sin momentos ni edad.
Llegas como obra de teatro
que se va
en el otoño,
con hojas tristes y rugosas,
cual brisa lejana
que me susurra:
que, si no te aferro ya,
te pierdo,
me olvido otra vez,
y serás aquello
que todos quieren,
sin saber aún qué es.
Solo siento este amor
sin nombre conocido,
que me oprime el pecho herido.
Entre sombras
y ensoñación,
apareces
y calmas mi aflicción.
