Durante el día, camino por la sombra,
por la noche, por la media luz.
Degustar el sendero, la suavidad del aire,
es como amarte, desenfrenadamente.
Porque como te amo a ti,
amo la vida, mi vida.
El viento trae tus recuerdos,
partículas de ti,
como perfumes sutiles
recorren mi interior
y sufren tú no presencia,
inundada de emociones.
Retomar los caminos atrás,
recobrar tu memoria,
volver a ti,
reconstruir el tiempo pasado.
Deseando no haberte olvidado,
y de ti,
sólo espero que tus ojos me miren.
Eso es suficiente,
nada más deseo.
Despóticos relojes
caminan sin cesar,
marcan los días, los apuros.
Sonoros tic tac,
como corredores nocturnos.
Son los autorizados por la gente,
nada más que hacer.
Estruendos de amores perdidos,
deudas de incumplimientos amorosos.
Llueve en el campo,
la gente camina en silencio.
