Anhelo la soledad,
esa que me brindaba tu corazón deshabitado,
el cual mi amor perseguía día a día,
llevándolo a lugares ficticios.
Y tu amor, siempre distante,
como escondido del mundo
y de mí.
Busco la soledad,
en el silencio nocturno,
donde me sumerjo buscando refugio
de tu necio corazón.
Mi alma herida por tu amor ausente,
anhela la paz que solo tú brindabas.
Añoro la soledad,
ese bálsamo para mis penas,
tu abrazo silencioso me consuela.
En tu quietud encuentro sosiego,
la introspección que mi ser necesita.
Anhelo la soledad,
recuerdo los días en que te tenía,
cuando tu vacío era mío.
Vagábamos juntos por senderos solitarios,
compartiendo un silencio lleno de complicidad.
Anhelo la soledad,
y en ella hallaré la libertad perdida,
la paz que mi alma ansía.
En tu vacío me refugio, soledad amada,
hasta que el amor retorne a mi vida.
